quarta-feira, novembro 26

Nuevos pantalones, con ella, con él y con un negro.

Se llama Edu el negro, eh. Provocación. Me pasé como 35 minutos en un probador del Zara del Calatrava luchando contra pitillos (pantalones) que inexplicablemente me quedaban pequeños. ¿Hay gente más delgada que yo?, son unos farsantes. Me sentía raro al probar unos pantalones grises de presentador de programa cutre de Antena3. ¿Hay programas que no sean cutres en Antena3?. Es que en esta casa se pierden pantalones. Es lo que tiene tener una mascota llamada Trasgu (el monstruo mitológico que escondía las cosas cuando estaba refalfiau), que esconde cosas. Pero lucharé contra ese mal. Aquel Renault Safrane blanco de majorette, mi peluche Suciu y otras tantas cosas que han desaparecido a lo largo del tiempo en esta madriguera. Y mi ex-móvil. Qué zorra esa ex-móvil, me puso los cuernos y se fugó...dónde estará, lo echo en falta, mi nuevo móvil (es rancio, de 2G) no es nuevo, ni móvil.

Eh, que no, tíos, no acabaré como aquel hombre de los pantalones pitillo negros y el jersey entallado con rayas moradas. No creo, vamos, porque le faltaba pelo. Eh, tíos, me gusta el xelau de tarta de queso con fresa. Pero si el
prietu señala el de frutas del bosque, pues el de frutas del bosque. El de tarta de queso con fresa es una puta mierda.

La culpa es de los jóvenes, que mueren antes de tiempo, van...y se hacen fotos a contraluz, con besos eternos, en la Costa Azul, y nunca se miran antes de salir, y nunca se fijan en tipos como yo, de chaqueta gris. Acabo bebiendo para disimular. Y no hablo de ningún amor fugaz. Sino de las penurias de ser un mete-patas profesional.



2 comentários:

Die disse...

Oh, soy "él"

Y tranquilo, chico Sidonie de la chaqueta gris, que tus meteduras de pata son comprensibles.

Gudproyect disse...

¿Estás flaco y no te entran los pantalones? Habrá que llamar al ministerio de sanidad.