domingo, dezembro 7

Diez pasos

Camino a mi casa. En los diez pasos siguientes me daré cuenta de hablo solo. Me cuento historias, de hombres con suerte, que nunca han temido a la muerte; de vidas fáciles, de gentes ágiles, que nada ni nadie les podrá parar. Me siento en el húmedo bordillo y reflexiono, ¿me podrán parar?.

Diez pasos más. Percibo en mí cierta sensación, mis últimos diez pasos. ¿Al final habrá un abismo?. Me quedan ocho pasos, he malgastado dos sin darme cuenta. Me siento en el húmedo bordillo y reflexiono. ¿Habré malgastado más?.

Cinco pasos, iba rápidamente hacia mi deriva. Seguía hablando solo. Abracé mi pasado y no pude evitar menospreciarme por vivir mostrando mis penurias, tan claras como el agua vidriosa que empezó a recorrer mis mejillas. Me levanto del húmedo bordillo y sonrío tétricamente. Huyo.

Último paso. Último aliento. Hace frío. La lluvia desata pasiones, despierta emociones, las más cruentas. Se acabó, consigo abrir los ojos y llego a casa. Son diez con cincuenta, dice el taxista. Mis últimos diez minutos de amargura.

En honor a todos los que habéis recorrido las calles de vuestra ciudad a solas un día lluvioso


4 comentários:

Die disse...

Me encanta lo de recorrer las calles a solas mientras llueve, es algo que siempre me ha gustado...

10,50?
Entonces te llegó por poquito verdad?

Tu blog está dando un giro un poco raro.

Ana García Marugán disse...

A mí me gusta andar sola llueva o no . Pero lo que hago es imaginarme cómo será la vida de las personas con las que me encuentro , a dónde irán y qué harán ...

Sr.Jota disse...

yo lo veo más divertido. Es como si las vidas de los demas explotasen en la superficie de mi trescuartos, con la capucha desplegada. Lo Hamo, con H.

Die disse...

Ahora te haces llamar Alejandro Hamuerto.
Alejandro te lo llamo yo, Alejandro.