quinta-feira, julho 22

En general

La gente, en cuanto abre la boca, deja de gustarme. Sólo permitiría hablar al Vegas, a Krahe, a Julio de la Rosa y pocos más ilustrados, esos que parecen bailar con las musas con la maestría de un genio. ¿Cuántas mujeres, en general, habéis conocido, que siendo guapas o extremadamente guapas, bien plantadas, suaves, dulces, tendres, no llegan a intercambiar dos frases contigo y resultan más tóxicas que un cultivo de patatas importadas desde Prypiat? no creo que haga falta responder, sé que muchas, aunque a algunos eso no les importan, son los llamados 'transigentes', los felices y conformistas 'transigentes', cómo los envidio joder, me gustaría no ser amargura en balsa de aceite por un tiempo, para ver cómo se vive.


De los hombres no hace falta hablar, no me gustan, no me caen bien (excepto los de siempre, que cuesta encontrar, quizá como las buenas mujeres, y se te pegan toda la vida, gracias al cielo) y suelen ser motivo de crispación y nerviosismo en el que aquí intenta darle concordancia a las ideas taciturnas del que vuelve de viaje de Portonovo sin haber encontrado nada interesante, pues lo bueno me lo traje de casa.

Olvidaba decir que siempre hay una mujer carnívora, pero con tanto palo (psicológico) que he llevado, no me atrevo a afirmarlo ahora mismo. Mejor me espero un tiempo y sigo disfrutando del engatusamiento que producen las curvas, las rayas horizontales y el dulce carácter subnormal.

5 comentários:

L0usie disse...

Sólo puedo escribir "ay" porque no puedo enseñarte nada.

El Impenitente disse...

Con respecto a las mujeres, me pasa un tanto como a ti: me gusta mucho más mirarlas que hablar con ellas. No quiero conocerlas. Sólo observarlas.

Pero hay mucha gente por ahí que tiene cosas que contar. Pero los que merecen la pena nunca hablarán al primer minuto. Ni al segundo. No tienen que venderse. No tienen que colocar ninguna mercancía.

Alex Maladroit disse...

Bueno, mi ciudad es pequeñina, cambiemos 'mucha gente' por 'gente'. Quizá yo sea un impenitente de tierras verdes, no de secarral.

caught in a blonde . disse...

Escasos minutos más tarde sigo sin saber el por qué de mi obsesión con los puntos.

Alex Maladroit disse...

La palabra punto/puntos me recuerda al Liborio García en Furor con aquello de Minipuntoypunto. Es algo entre desagradable y cáncer de mama.