Una buena taza de café te habría salvado de los brazos de Morfeo, querido.
O que tú te hubieras quedado, que lo de hablar sólo hoy en día, es pecado.
Mira, hoy fuiste tú el que me dejaste a mí hablando sola… Qué poca vergüenza.
Comentad, me haréis feliz. Y no hay nada mejor que ver a un petiso feliz.
Una buena taza de café te habría salvado de los brazos de Morfeo, querido.
ResponderEliminarO que tú te hubieras quedado, que lo de hablar sólo hoy en día, es pecado.
ResponderEliminarMira, hoy fuiste tú el que me dejaste a mí hablando sola… Qué poca vergüenza.
ResponderEliminar