quinta-feira, julho 16

Después de la tormenta.

Nombres circulan por mi cabeza a gran velocidad, no me respetan, no quieren refrenar sus ansias de salir escupidos con rabia de mi boca. Echar de menos es insuficiente, pero ahí es donde se encuentra el límite de la obsesión, y no quiero considerarme aún más demente, si no alcance la pura esquizofrenia sentimental hace ya tiempo.

Nunca antes creí que un pueblo perdido en la 'estepa' extremeña me dejaría una huella tan honda en tan solo una quincena, joder, es el momento en el que toda canción me hacer recordar y recordar, y sólo ha pasado un día. ¡Ayer desayunaba sobaos mientras hacía el subnormal en la mesa en honor a Manolico!. Donde esté un campamento, mueran las vacaciones de élite.

4 comentários:

Comentad, me haréis feliz. Y no hay nada mejor que ver a un petiso feliz.