Hoy tuve todo el día para reflexionar. Pero lo malgasté jugando a la play y viendo Mallrats, buen film, pero debería haber intentado pensar sobre algo. El tema es que Mallrats me resultó bastante decente, hablando de ella como título de comedia (no superan a Monty Phyton), claro está, porque esa asquerosa parte de doble-reconciliación final me da algo de grima, muy american cinema industry 4ever, algo decepcionante. Pero los golpes de humor rancio a lo largo de toda la película son geniales. Y luego los puntos esos en los que sólo se fija un freakazo, como el de la gorra de Clerks, escena presentada en segunda acción, detrás de Brodie ( Jason Lee, el actualmente protagonista de Me Llamo Earl, de la NBC), en la que poca gente puede llegar a darse cuenta del signficado.
Y mientras veía la película, notaba como me crecían las patillas. Cómo volaba el tiempo y yo, de carácter vago, no hacía nada para impedirlo. Y perdí un día entero, con la calefacción puesta, repantingado en el sofá, comiendo palomitas y con las zapatillas puestas. Con las zapatillas puestas. Y sin patillas, porque no tengo patillas. Y al paso que voy, no las tendré.
Búscate un hobby más sano.
ResponderEliminarLas obras están cada vez con menos viejos.
Algún día tendremos patillas oh si.
ResponderEliminarY reflexión, eso suena bien.
Siempre te quedará Gillete.
ResponderEliminarSi quieres te mando una gillete de perú, aunque será difícil, son escasas... preguntá a walter...
ResponderEliminarmaaaallrats... me encanta Ivana la de los tres pezones ;)
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