Rezo por ello y me aferro a la suerte. Me da miedo la temperatura que pueden toman algunas coisinhas a medida que avanza noviembre, no quiero que lo que hoy está vivo empiece a enfriarse por culpa de unos veintiocho o veintinueve quilómetros de distancia y que las noches de cucharas y alientos en la nuca pasen a algo más esporádico que habitual.
domingo, outubro 17
Que octubre sea eterno
sexta-feira, outubro 1
De 'maduixes' e 'limões'


Me gusta dibujar, aunque no lo haga bien. Me gusta que de vez en cuando me de por alabar los usos y bondades del catalán, y otras veces, del portugués. Me gustan 'os limões' y 'les cambreres'. Este mes he perdido el gusto por escribir y me he puesto a pintarrajear, que es menos restrictivo y menos cansado. ¿En qué pensabas hace, um, cinco días?.
quarta-feira, setembro 15
L'entame
Tras la infernal charla de un apasionado conservador (antiguo trabajador del museo de El Prado, actual profesor de no sé qué universidad), me percaté de que empezaba el curso y me dolía la nariz por toquetear mi acné, siendo más importante lo primero. Si tengo suerte, me cambiarán a la clase donde tengo a la mayoría de colegas, la gente con la que me llevo bien. Sino, tampoco estará tan mal, pero me aburriré bastante más, lo que dará lugar a numerosas escapadas a tomar algo (entiéndase como 'jugar futbolines hasta que las muñecas se den de sí'). Ai, qué agobio, ¿no?.
domingo, setembro 5
Día de quejarse
sábado, setembro 4
L'olor de la nit
Milicíades el ateniense, por las calles de la aldea, siguiendo un vestido de lunares a gran velocidad (el vestido, no el ateniense). Mira que tengo mala suerte, carajo.
quarta-feira, setembro 1
Kokoshca y el primer paso
Dos hechas, me queda Artes del Libro con Josan. El viernes/lunes sabré. De momento, a comerme los pies de las uñas. Ahora, veamos:
sábado, agosto 28
Fantasma #3 y la angustia.
Últimamente me lavo la cara con jabón natural y agua fría una media de 4 veces al día. No soporto tenerla grasienta. Pero me da en la nariz que es para despejarme, para quitarme de encima la congoja de tener que afrontar algo importante, algo que no había probado antes del mismo modo. Si la culpa fue mía o si la tuvieron algunos profesores resentidos con ''el rarito que aprueba sin pasar por clase'' no importa mucho, que ahora quedan tres días entre mesas de contrachapado del Centro de Estudios de Santuyano y el netbook de mi madre. Y cuando todo eso acabe, y salga bien (por el amor de dios, que salga bien), te abrazaré cuando te vea, te falte una pierna o te acompañe tu séquito de antisemitas. Y estaré bien.