Me gusta recordar aquellas calles barcelonines, me gusta recordar Barcelona.
El marcador traza un segmento áspero entre la sesenta y ocho y la sesenta y nueve, entre el depresivo y enamorado cincuentón y el genial Faneca. Me estremezco cuando imagino las llamadas del pobre Marés (pre-Faneca) a l'Oficina d'Asessorament Lingüístic con el falso pretexto de que le traduzca una serie de palabras (de sostenes y bragas a tubos de escape y recambios) sólo por escuchar la voz de su enfermizo e inexplicable amor, llamado Norma.
Un libro que es capaz de distraer mi atención de un documental sobre la costa croata, es un libro genial.
Perdóname Benet y gracias Marsé, que yendo de juanes, el primero me pretende perder por asesinatos y pueblos, y el otro me cautiva en los primeros compases. Cantemos 'Perfidia', de Alberto Domínguez, para acompañar a Rita, la cantante lírica.
Libro(El Amante Bilingüe, Juan Marsé, 1990)
Película(El Amante Bilingüe ,Vicente Aranda, 1993)